jueves, 15 de abril de 2010

"Misterio" femenino en Facebook

Desde hace algún tiempo hemos visto el tradicional "misterio femenino" en Facebook. Frases de estado como "Rojo", "Negro", "Fucsia", etc. estuvieron dando vueltas en los perfiles de muchas mujeres. La última "moda" ultra misteriosa, es la aparición de paises. Andorra, Italia, Francia, España, Alemania, y otros...Y bueno, qué quieren decir? jejeje...Quizá muchos se dieron cuenta que los colores significaban el color del sostén...otros por ahí se preocuparon cuando alguna puso "Negro" (¿un día negro?, ¡un vecino negro!? jajaj).
Bien, los paises significan algo asi como "estados o tipos de relación", es decir, soltera, casada, aburrida, con amigos con ventaja, "follamigos" y bla bla bla. Me parece válido jugar al misterio un rato, y es muy típico de muchas mujeres andar por las ramas y adornar las cosas. Hombres y mujeres somos diferentes, no hay duda, pero mi crítica va por el lado de la poca creatividad... Estas modas ultra misteriosas vienen de Europa, y con un retraso de tres meses. En muchos sitios es posible ver los significados de cada juego, y también sirve para entender lo que viene. Si yo fuera mina, organizo una cadena por email, sólo para chilenas y con cosas típicas de acá. ¡Pónganle creatividad al misterio compañeras!. Personalmente, la creatividad, la inteligencia y la espontaneidad me parecen sumamente atractivas, y mucho más que el "misterio". Ahora, para los curiosos, les dejo un link en donde se explican significados de algunos de los jueguitos. ¡Hasta la próxima!. (VER LINK)

viernes, 2 de abril de 2010

¡A vivir "Semana Chanta"!

Según tengo entendido, al menos el Supermercado Jumbo y Líder, siempre tienen mariscos y pescados frescos, y habitualmente compro ahí. La Feria también tiene, y durante todo el año. Y supongo que las marisquerías y otros boliches varios también los venden en toda época. Entonces, ¿porqué cresta la gente va en rebaños a comprar mariscos y pescados en estas fechas?, no creo que coman carne todos los días y como el viernes santo "no se puede comer carne" ¿deben, urgentemente, reemplazarla por mariscos?,¡andá, la mayoría come carne cuando se muerde la lengua!. Pero bueno, considerémoslo una "tradición", y si sirve para que la gente agregue estos productos a su dieta, me parece genial. Semana Santa y todo el Show, sirve para que la gente pague sus culpas, para que los niños coman chocolates y a muchos, nos va a servir para ordenar papeles, hacer aseo un poco, dormir más rato, ir a visitar a los papás, hablar del terremoto, de Piñera (y reirse del TU SUNAMI y EL MAREPOTO), explicarle a los más viejos quién cresta era Ricky Martin y tratar de hacerlos entender que el loco NO VIVÍA EN UN CLOSET(!).
Eso sí, "hay que decirlo", los tiempos han cambiado. Ahora, la gente no anda con cara de sufrimiento en viernes santo, la TV no tiene pura programación gris, y las radios tocan todo tipo de música. Antes, y más antes, no te podías ni reir siquiera, ni hablar fuerte...había que "mantener el respeto", y pobre de ti que se te escapase alguna chuchadita (¡agáchate semana santa!). Los años pasarán, y la tradición seguirá... y seguiré viendo los mismos 4x4 estacionados afuera del Body's los fin de semana, y luego el domingo afuera de la Iglesia San Francisco con una familia adentro, en vez de un grupo de amigos medido guatones con camisas La Coste pasados a güisqui y comentando el Show. Así es nuestro querido país, tan particular, tan especial, pero que no puedo dejar de querer!. Viva semana Chanta y Viva Chile mierda! (agáchate semana santa [BIS]).

jueves, 18 de febrero de 2010

Las Personas Gato

Desde hace algún tiempo que llegó una gatita a mi casa...Chilló harto rato, hasta que abrí la puerta y le dije "hola, pasa". Eso fue hace casi tres meses. Nunca más se fue. Hay días en que me dedico a observarla, y de vez en cuando sus conductas me recuerdan a cierto tipo de personas; Las Personas Gato. Estos individuos no se quedan mucho tiempo en ningún lado. Son cariñosos, pero no tanto...prefieren ser acariciados y se dejan querer. No son celosos y pareciera que les basta con quererse a sí mismos. Son observadores, y se mueven silenciosamente en el mundo. Saben que pueden sentarse en un lugar caro a comer cosas ricas o sentarse en la vereda a comer un pan con mortadela. Las personas gato son sensuales, disfrutan de la estimulación sensorial, la música, el calor, una cama cómoda, una siesta en la tarde, estirarse plácidamente hasta hacer sonar los huesos y luego comer algo para seguir durmiendo. Se dice que los gatos son infieles, pero prefiero pensar que son "no egoístas", y que se comparten con quien necesite de su compañía. Sí bien son cazadores por naturaleza, no persiguen a su presa, sino que esperan que ésta se ubique cerca para atraparla con estudiada agilidad y delicadeza. No es nada de difícil quedar atrapado por la atracción hacia una persona gato, porque parecen ser indiferentes, siempre van de paso, son escurridizos y difíciles de atrapar. ¿Se han topado con un Gato en vuestras vidas?. Hay un truco para atrapar Gatos, la trampa para Gatos. La mejor trampa para atrapar un Gato, es otro Gato. Dos gatos pueden pasar mucho tiempo estudiándose y mirándose a la distancia, siempre durmiendo con un ojo abierto. Es una especie de danza lejana, en donde se dejan sutiles señales. Al Gato no le gusta que su presa escape, y sabe que la presa más escurridiza es alguien con su misma condición felina...por eso el Gato no ataca otro Gato...tiene miedo de fracasar, de salir herido, de perder su condición de Gato. Al Gato lo atrapas desde su cuiosidad, dándole menos cariño del que espera, dejándolo siempre libre y porsupuesto, permitiéndole que juegue. Así, el Gato se sentirá identificado, querrá quedarse algún tiempo con quien no quedó prendado de sus movimientos, de su mirada, de su inteligencia, pues tendrá curiosidad de saber en qué ha fallado, necesitará descubrir qué hay en esa persona que la hace diferente, pero apenas tenga una respuesta tendrá ganas de emigrar. Lamentablemente no se puede confiar 100% en el Gato...puede tenerlo todo...alimento, cariño, techo, etc., pero eso no es garantía de nada. ¿Eres tú un Gato? ¿has conocido otros Gatos?. Para mí que son puras tonteras de verano que se me ocurren...Mejor le llevo agua y comida mi gata que me mira con cara de interrogación. Espero sus comentarios (como siempre), adiós!, Miau!!!

sábado, 2 de enero de 2010

El 2010

Si este será un año diferente, especial o qué se yo, dependerá de cada uno, de lo que hallamos venido haciendo, de nuestra predisposición, etc. A algunos les ayudará haber comido uvas, lentejas, pasearse con maletas, ponerse calzones amarillos o lo que sea. Yo quiero que sea un año distinto, en donde la gente se atreva a hacer cosas distintas. Como dice la frase por ahí, "no podemos esperar resultados diferentes si seguimos haciendo lo mismo".

Aprovechemos el aquí y el ahora. Durante el año, dijimos: "En el verano sí que voy a leer!", "En el verano sí ordenaré, en el verano sí que tomo la guitarra, en el verano..." Bien, ¡ahora es verano!, saquemos la bici, juntémonos con los amigos, hagamos locuras, ¡vivamos la vida!.

Quisiera que si me invitan a un matrimonio, no comiencen la fiesta con "El Galeón español" (y que los invitados no corran a bailar haciendo el gesto de castañuelas -o palmas- y gritando olé olé olé)
Quisiera que en marzo en las noticias no muestren a niños llorando el primer día de clases (¡5 años de periodismo para eso!).
Quisiera que Fernando Larraín no aparezca con su gorrito "Marzo" para recordarnos que debemos estar preocupados, estresados y con mala onda durante ese mes.
Quisiera que la gente no encoja los hombros cuando llueva (pero más me gustaría que no usen paraguas)
Quisiera que mis amigos no se pongan más pelados y guatones, y que no sigan reemplazando la polera por la camisa, la zapatilla por el zapato y el jeans por el pantalón de tela...
Quisiera que más gente se atreva a no seguir al rebaño, a no creerle a la prensa, a reir más, a cuestionarse su religión y a quererse y aceptarse más.
Quisiera que el que nace en Temuco, Concepción, Valdivia, Osorno, La Serena, etc. no se hagan hinchas del Colo, la Cato o la U, y que apoyen al equipo de su ciudad.
Quisiera que la gente fuera a ver a Deportes Temuco cuando al equipo no le va bien
Quisiera que Chile sea campeón mundial de fútbol este año
Quisiera que la gente le diga médico a los que se hacen llamar doctores (sin haber hecho un doctorado)
Quisiera que Temuco no sea tan ahumado este invierno (¡por favor!)
Quisiera que todos se la crean, que sienten que son capaces, que pueden hacer cosas, que pueden mejorar.
Quisiera, que todos quisieran querer.

domingo, 20 de diciembre de 2009

Me asusta quedarme contigo (último día nadie se enoja)

Me asusta quedarme contigo. Por ahora está bien así, pero parece que no quiero querer quedarme. Cuando mi corazón de hombre se apaga, en realidad se enciende. Esta navidad no tiene arbolito, supongo que está en el entretecho y que el huracán no se lo llevó.

Iré al colegio por última vez hasta el próximo marzo, y este diciembre comeré albaricoques con sal a la salida de clases. Te ves hermosa con ropa de color, extraño tus lentes y tus libros en la mano, afirmados en tu pecho mientras conversas de pie. Último día nadie se enoja, y eso es porque no hay de qué enojarse, porque en realidad, nadie se atreve a hacer cosas que enojen a alguien. Te podía mirar todo el tiempo que quería, fijamente a tus ojos, y tú sabes porqué te miro tanto... y no me mmientas...¿para qué me mientes siempre? ¿si también sabes que al mentir resaltas la verdad?

No voy al Casino porque le apostaría todo al as de corazón, pero en realidad tengo miedo de ganar, porque la paradoja es que si ganas, a la vez pierdes. El ganador del Loto perdió la gracia de no preocuparse por el dinero, así como con la fama pierdes la libertad. El ganar conocimmiento te quita la cómoda ignorancia y tus besos me quitan la voluntad. ¿No se puede recibir nada sin tener que perder algo? y si pierdo algo, ¿qué gano? ¿funcionará en sentido inverso como si al perder un amor ganara la musa para las letras, por ejemplo? ¿si pierdo la vida, gano la trascendencia? ¿si pierdo un amigo, gano un ángel? y si pierdo el control..¿gano la felicidad?

yo creo que...¡QUE NUNCA ME IMPORTE!

martes, 4 de agosto de 2009

La mentira.

La mentira.

Desde que tengo conciencia que vengo escuchando que la mentira es mala. Que la mentira aquí, la mentira allá, y bla bla bla… Pero hay referencias buenas sobre la mentira en famosos textos, como por ejemplo la frase: “que no sepa tu mano lo que hace la otra”. ¿Porqué esconderle la verdad a la otra mano? ¡Tengo toda la impresión de que mentir no es tan malo! ¿Cuánto duraría una relación de pareja sin la mentira? ¿Cuántos negocios fracasarían sin la mentira? ¿Cuántas veces dijiste “mucho gusto” a alguien que, en realidad, te desagradaba saludar? La mentira es una mentira, por piadosa que sea, pero insisto, no es mala…además, es el único sustituto de la verdad que se conoce hasta el momento. ¿Nunca te comiste un trozo de carne horriblemente duro, estando de visita, y cuando te han preguntado cómo estaba, dijiste?: “¡Está rico tía, me salió blandita!”. El más mentiroso del mundo es aquel que dice que no miente. Nos mentimos a nosotros mismos, por sanidad mental, nos mentimos para entretenernos, para pasar mejor la vida, nos mentimos porque la sociedad es mentirosa y eso lo internalizamos durante la socioculturización.

Mentir es un arte, una actividad que pretende engañar u ocultar algo a otro, pero engañándonos, a la vez, a nosotros mismos, manipulando nuestros gestos, haciéndonos los tontos con lo que sentimos. Diferente es el caso del mentiroso patológico, que llega a creerse sus mentiras, pero creo que todos tenemos algo de eso… ¿O a nadie le pasó que, de tanto creer que fue a aquella memorable fiesta, al pasar los años, finalmente duda si realmente asistió o no? La mentira es necesaria, es sana, pero como todo en exceso es malo, hay que cuidar su uso. Hasta los supuestamente menos mentirosos mienten. Miente la monjita que reprime su deseo sexual, miente aquel que quiere “ayudar a los demás” (negando que en realidad lo hace por lo “bueno” y bien que se siente al ayudar), miente todo aquel que dice “siempre” y “nunca”.

Si te miento para hacerte sentir bella y contenta, ¿está mal?

Si miento para evitarte una pena, ¿está mal?

Si me miento (y me la creo) para pensar que te he olvidado, ¿está mal?

Las mentiras no dañan a las personas…es el juicio que uno mismo hace sobre la mentira lo que a uno lo daña, es el cómo me siento con la mentira del otro, y eso amigos, no es responsabilidad del otro.

Dije que el más mentiroso del mundo era aquel que decía que no miente. Pero es mentira, ¡les mentí!, el más mentiroso es el que dice que la mentira es mala (y más encima la usa), y además, aparte de ser tan mentiroso, eso (si fuera cierto) lo convertiría el un animal; sólo los humanos pueden mentir.

sábado, 25 de julio de 2009

Otro loco más escribiendo sobre el amor...

Cualquiera puede escribir sobre el amor. Cualquiera puede hablar, pensar, inventar, soñar o lo que sea, sobre el amor. Pero antes, tenemos que ponernos de acuerdo sobre qué es el amor. ¿Podríamos decir que es aquel estado en el cual la otra persona significa TODO para uno?. ¿Aquel estado en donde el otro no tiene defectos, es el mejor humano sobre el planeta, su presencia nos hace ponernos nerviosos, ansiosos, felices, dichosos y aún más?. Esto sería como el "enamoramiento" diría mucha gente, ¿cierto?. La mayoría hemos pasado por este estado, y también la mayoría hemos visto como este estado se desvanece, y que luego se convierte en compañerismo, amistad, compañia, admiración, patrimonio común, y también hijos. Déjenme decirles que eso ya no es amor, sino el esfuerzo social del cerebro por darle sentido y estabilidad a la vida, protección a los hijos y al patrimonio, costumbre, rutina, mantenimiento de una imagen para los demás(y para uno mismo!). En algún momento de la historia humana surge ese pack de sensaciones y emociones como un efectivo mecanismo para asegurar que la especie no se extinga. Por eso es tan potente, por eso mueve al mundo, por eso todo pretende girar en torno al amor...pero en realidad, gira en torno al sexo...pero más en realidad, gira en torno a la procreación. Eso es todo, así de simple. Procrear procrear que el mundo se va a acabar. Vivir, estudiar, hacer amigos, trabajar, comprar una casa, un auto (o más), y para qué?, para generar las condiciones ideales de procreación y aseguramiento de supervivencia de crias sanas. Puede ser extremo y reduccionista lo que planteo, pero tengo la tincada de que es la pura verdad. La mujer de nuestra vida, aquella hermosa joven encantadora, se convierte en "la vieja", "la mamá", "la jefa" (para muchos). Igual se le tiene cariño, pero lamentablemente, no tan distinto del cariño que sentimos por ese viejo perrito que ya cumple casi veinte años acompañándonos y que apenas encuentra su plato de comida entre cabezasos contra los muebles. Apenas nace un hijo, la pareja pasa a segundo lugar (y eso que el compromiso _y la intención_ eran amarlo para toda la vida por sobre todas las cosas). A lo mejor amanecí un poco negativo hoy, pero si hay por ahí, algún lector, algún conocido que lleve muchos años de casado, que nunca halla sido infiel, y que sinceramente reporte estar enamorado de su pareja al mismo nivel que al principio de la relación, por favor que se quede callado, ya que por ser tan diferente su caso, perfectamente podría ser incluído en el Manual de Diagnóstico de Enfermedades Mentales (DSM).

jueves, 6 de noviembre de 2008

Viejos secretos del futuro

Da lo mismo si estuve soñando, despierto, alucinando o como quiera llamarse. La cosa es que estaba frente a una cosa que me cuesta mucho describir en este instante, pero cuando estuve ahí, podía aprehender aquellas características de las cuales mi biología me niega el acceso, pero tratando de humanizarlo, es como una especie de "olor de la electricidad y movimiento de partículas" sumado a la textura de la luminosidad de un color que no existe y que a la vez transmite una emoción parecida a la angustia pero de caracter positivo. Esa era la cosa que tenía enfrente...y decidí entrar, y al estar dentro ya, me di cuenta que era, en palabras simples, una especie de bola de cristal, una bola mágica para ver el futuro. Aunque lo cierto es que ahí no había ni futuro ni pasado ni nada, y la cosa esta provocaba una sensación de infinito, esa sensación que a algunas personas las ha atrapado por algunos segundos haciéndoles creer que se volverán locos. El Aleph de Borges era lo más aterrizado que pude usar como comparación.

En el interior, todas las cosas estaban sucediendo juntas y al mismo tiempo. Movimiento veloz y mágico de partículas, luminosidad energética, de pronto, llamaradas blancas de acontecimientos colectivos que se parecían a explosiones sobre la superficie del Sol. Yo seguía pensando como humano, y por eso me impresionaba tanto, y por eso era más asombroso aún, darme cuenta de mis tristes límites. No tenía piso firme para comparar ni recordar. Quizás la biología responde con sensaciones emocionales difusas ante aquellos eventos para los cuales no tiene un órgano perceptivo específico.

No sé cómo lo hice, pero estiré mi brazo miles de kilómetros dentro de una habitación no más grande que un dormitorio, y todo eso ocurría al mismo tiempo que aparecían unas especies de fotografías dentro de mí. Habían imágenes del planeta, de todas las épocas incluso de aquellas en donde muy pocas cosas podrían llamarse "un ser viviente". Poco a poco pude tener control sobre las imágenes, en el sentido de entender su estructura mayor y poder captar el mensaje de fondo. Mi mente se queda en blanco y soy sólo sensaciones positivas, vibraciones, y en un instante soy también esas imágenes, y soy los pensamientos y he perdido mis límites.

A modo de resumen, declararé brevemente, y para que no sigan creyendo que me volví loco o que me fumé algo: no importa qué hagas, donde estés, quién seas ni nada de nada, porque al final de los finales, hay un final FELIZ que nos espera.

viernes, 26 de septiembre de 2008

Yo era un niño

Yo era un niño, lo recuerdo claramente. Tenía una nave espacial y viajaba a lugares raros, en donde siempre había olor a cemento mojado y nunca sopa. Cuando subía a la nave, el mundo se detenía y los actores de mi vida quedaban paralizados esperando a que yo volviera para estar cumpliendo su función para mi. Yo era un niño, porque aveces en los sueños estoy jugando con mis vecinitos, corriendo en tardes interminables, transpirado y con la mano roja de jugo en polvo lleno de ROJO 40 y AMARILLO CREPÚSCULO que finalmente me permitirán vivir sólo ciento diez años. Yo era un niño, lo sé porque no he dejado de serlo, y me he cubierto de capas para disfrazarme y pasar inadvertido (generalmente lo logro). Yo era un niño, porque no tenía reloj y con suerte sabía si era enero o febrero, martes o sábado, rico o pobre, bueno o malo, estrella o planeta, señora o señorita, diario o periódico, hijo de puta o hijo de monja. Yo era un niño porque rezaba y veía al viejito pascuero, era un niño porque no sabía que las islas no flotan, ni que en cada país no había un tirano...
Yo soy un niño, porque creo que el final es siempre bueno, que la contaminación disminuye, que seremos más felices, que mi mami me arropa cuando me destapo de puro gusto cuando se acerca a mirar si estoy dormido o no. Seré un niño cuando me quite la ropa de anciano y la deje tirada, cuando me olvide de los que quise (y de los que traté de odiar) y me vaya recién formateado pretendiendo ser un ignorante sanito, llorón, mojado y en busca de una teta proveedora, para luego resolver mis deudas en una lluvia de verdades falsas aveces tan linda...yo era un niño.

viernes, 29 de agosto de 2008

¿Cómo podemos ser felices?

Cuando leo un libro siempre pienso a quién le puede servir o a quién se lo voy a recomendar, pero cuando leí éste sentí la necesidad de mostrárselo a todo el mundo porque nos hace detenernos a pensar y está muy de acuerdo a lo que trato de aplicar en mi vida y me ha servido.

La felicidad es una decisión cotidiana. No tiene que ver con los logros o con los problemas que podamos o no estar teniendo, sino que con los filtros que hagamos de lo cotidiano. Si al final del día filtro las luces rojas, la gente que no llegó a mi consulta, la que no me pagó, todas las cosas que no resultaron, las tonteras que mis hijos hicieron en el día… y las que hice yo. Probablemente, al final del día tendré que concluir que el día no sirvió. Y si eso lo hago durante mucho tiempo, podría decir que no soy feliz. Por el contrario, si desde temprano en la mañana comienzo a agradecer la temperatura de la ducha, el olor a pan tostado, las luces verdes del semáforo (que ocurren al igual que las rojas), la gente que sí llegó a mi consulta, la gentileza de una cajera en el supermercado, los gestos cariñosos que tuvieron mis hijos… Podré decir que fue un buen día y si eso se filtra todos los días, seguramente diré que soy feliz.
Así como el amor es mucho más que un sentimiento, la felicidad es mucho más que un estado: es una elección. Y según una investigación que realicé durante el año 2006, la única diferencia que había entre alguien feliz e infeliz, era la actitud con la cual esa persona enfrentaba lo que le tocaba vivir. Al parecer, esa es nuestra máxima libertad: la actitud con la cual enfrentamos todo lo que nos toca vivir.
Si tengo que hacer el aseo en mí casa y no me gusta hacerlo, tengo dos opciones: lo puedo hacer a patadas o lo puedo hacer cantando. Ahí está mi elección cotidiana frente a todo lo que hago y… ¡depende sólo de mí! Entonces, ser feliz no tiene nada que ver con lo que tengo o con lo que me gustaría tener, no se relaciona con lo que me ha pasado en la vida, con cuanto haya sufrido o me hayan hecho sufrir. Al final, ser feliz tiene que ver con mi forma de entender lo vivido, con lo que aprendí de ello. No puede ser que, en la realidad chilensis, si alguien llega cantando o muy contento a su trabajo en la mañana, la gente de la oficina le haga bromas y tallas del tipo “ayer le tocó”… ¡Cómo será de raro andar contento que tiene que haber pasado algo raro para justificar lo feliz que uno puede haber elegido andar, simplemente porque así lo decidí aunque tenga problemas!
Todo parece vivirse como un karma, en el sentido de un gran peso, castigo: trabajar parece ser una gran tragedia y no hacerlo también. Damos “Gracias a Dios que es viernes” como si nos enfrentáramos a una tortura de lunes a viernes y al paraíso el fin de semana. ¡Y muchas veces también reclamamos cuando estamos en familia y esperamos el lunes ir a trabajar! Son bien conocidas las del fin de semana y las crisis familiares que se viven en las vacaciones, porque nuestra actitud no ha cambiado. Estemos en Cancún o en un río en el Cajón del Maipú, si no tenemos la actitud de disfrutar, nada ocurre: todo es una lata porque parece ser un gran esfuerzo.
(Extracto textual del libro “Con el Coco en el diván” de Pilar Sordo y Coco Legrand, pag. 156,157,158).

Bien, después de leer esto se me ocurrió el siguiente silogismo:

Todas las personas podemos ser felices
Somos personas
Conclusión: Podemos ser felices.

Estimados lectores de tiroaltiro, sé que cada uno concluirá algo diferente pero los invito a que cambiemos la cara y la actitud frete la vida, regalemos sonrisas, regalemos alegría, regalemos buena onda y aceptémoslas también (si todos hiciéramos lo mismo, podría haber un mundo diferente), dejemos de ser tan graves, aprendamos a disfrutar de las cosas simples y a mirar la vida con optimismo, pensemos que de cada situación poco agradable, podemos sacar algo positivo.

Creo que de repente hay que detenerse, respirar profundo y agradecer las cosas simples y bellas que “la vida nos regala” en cada momento…