
Lo divertido es que estos amiguitos de las bencineras, se dan el lujo de "no bajar los precios aun", hasta agotar la bencina que compraron a "precio caro". Osea, cuando la bencina sube acaso, estos ladrones siguen vendiendo barato la bencina que les queda?. NOOOO POOOO!, son muy caraderajas. ¿Y quién sale perjudicado siempre?. Nosotros, consumidores.
Como ya ha salido en algunos medios, tenemos la segunda bencina más cara del planeta. Lógicamente debido a los impuestos específicos aplicados a este elemento. Estos impuestos serían destinados al desarrollo e invetigación en nuevas tecnologías y combustibles, entre otras cosas, pero no se ha sabido nada al respecto. Tenemos el caso ejemplo de Brasil y sus autos impulsados por alcohol. ¿Qué espera Chile entonces?,¿o somos tan borrachos que no soportaríamos ponerle copete al auto en vez de a nosotros?. Salud!