
Estaba totalmente perdida, sin control sobre mi cuerpo. Él me toma y me empuja hacia la cama, me ordena que me saque la tanga y que abra mis piernas, yo obedezco sin preguntar. Luego me pide que me acaricie, mi vulva está completamente húmeda y por mis piernas corre el líquido del deseo que cae como gotas hacia las sábanas, me pide que me introduzca un dedo, luego dos y luego tres.... manoseo mi clítoris erecto, lo aprieto, lo rozo suavemente, lo tomo con dos dedos y lo pellisco, con la otro mano tomo mis pechos y los recorro completamente, rozo los pezones, los aprieto, los rasguño, humedezco mis dedos en mi vulva y vuelvo a acariciar mis pezones haciendo como una boca succionadora con mis dedos, me encanta sentir que me los succionan. Puedo sentir el pálpito de mi vagina... siento como se dilata y se contrae... se abre y se cierra.... como una flor carnívora, esperándo su presa. El deseo nuevamente se apodera de mi, le pido que por favor me penetre, que ya no puedo más.... que me voy a correr sin él.
Él es paciente y también se está masturbando, tampoco puede contener su deseo, su miembro está hinchado y enrojecido, avanza hacia a mi y lo exibe frente a mi cara, yo estiro mi cuello para recibirlo con la boca y él me lo mete profundamente dejándome sin aliento. Muevo mis labios sobre su verga aplicadamente, se la chupo, muerdo, beso, la froto contra mis labios, mis mejillas, mi cara; me la engullo y la mantengo allí hasta lo que mi respiración me lo permite, mis ojos están irritados por la magnitud del esfuerzo, aún así sigo..... sus gemidos me incitan a seguir hasta el final.... sin embargo yo quiero que me atraviese, así es que saca rápidamente su verga de mi boca y de una sola estocada me atraviesa estallando en un éxtasis total.....mi cuerpo ya no me pertenece, tiene vida propia, salto y me elevo de la cama sin control.