lunes, 25 de junio de 2007

EL DIA "D"

Me miró fijamente a los ojos mientras su mano se posaba encima de mi cabeza empujándola hacia abajo, no dijo nada, sólo sonreía; comprendí que había llegado el momento, había llegado la hora "D".....
Bajé la cabeza sumisa, cerré los ojos y abrí la boca; pensé que lo mejor sería comenzar con la lengua, la recorrí desde la base a la punta abarcándola por completo, sin embargo apenas tocándola; la lamí lentamente para irme familiarizando con este tremendo miembro que me cohibía y me asustaba. Era muy extraña la sensación, porque a pesar de que yo no sentía placer al hacerlo, me excitaba enormemente y mi sexo acusaba recibo de ello latiendo fuertemente al tiempo que se hinchaba cada vez más y se humedecía sin control.

Mi lengua ascendió hasta llegar a la hendidura y allí me quedé por unos segundos, repasando ese orificio lleno de su savia, sentí su sabor indescriptible entre dulce y maderoso; ese olor inconfundible, inolvidable y único. (es curioso porque siempre pensé que sería realmente asqueroso, pero para mi sorpresa y beneficio, no lo era) Regresé descendiendo a la base, deleitándome con el roce de mi lengua en cada una de las protuberancias que formaban sus venas hinchadas. La piel estaba tirante y luminosa, como recién lustrada, sus venas en cambio amenazaban constantemente con estallar. Seguí jugueteando con mi lengua y mi boca ahora ya más entregada, cual si fuera niña con un coyak nuevo; lo chupaba, lo lamía, lo succionaba, extraía todo su jugo, mientras lo estrujaba con mis manos desde la base. Recorrí con mi lengua ese surco de carne viva que separa la base con el glande, seguí por esa especie de costura que parece una "V" invertida.... él ahí rompió el silencio, suspiró y se quejó fuertemente; creo que lo estoy haciendo bien pensé y recordé algunas películas eróticas que había visto, así es que mientras mi boca seguía jugando con su glande, yo jalaba sus testículos hacia abajo con fuerza.

Pensé que había terminado mi tarea, pero él seguía con su mano en mi cabeza, impidiéndome desertar y guiando cada uno de mis movimientos para darle mayor o menor intensidad. En ese momento habló y me dijo cómetelo entero..... Nuevamente abrí mi boca, descansé mi lengua y me la metí lo que más pude; él empujó la mano con mi cabeza hacia sí y sentí que la punta de su miembro me tocaba el paladar y llegaba casi hasta la campanilla de mi garganta, no pude contener las arcadas que ello me produjo y mis ojos comenzaron a lagrimar. Él sugirió parar, pero como a mi nunca me ha gustado dejar tareas inconclusas, seguí mi trabajo hasta terminar. Me quedé allí inmovilizada y con la boca abierta, los labios entrecerrados para dar mayor roce, él comenzó a moverse muy despacio, entraba y salía de mi boca, su mano siempre sosteniendo mi cabeza y asiéndose con fuerza de mi cabello. Los movimientos se hicieron cada vez más rápidos y enérgicos, mientras en un susurro me preguntó si quería probarlo..... mi cabeza se movió de forma afirmativa, aún no recuerdo si fue mi decisión o sus manos me impidieron mover mi cabeza en dirección contraria, así y todo en ese momento escuché un grito de éxtasis, mientras mi boca era llenada de un líquido blanquesino y viscoso muy difícil de tragar, se pegaba en mi garganta adhiriéndose a las paredes sin poder seguir su camino, acumulé saliva para ayudar en el proceso, aún así me quedó esa sensación en la boca por mucho rato.

Lo que más me impresionó fue esa especie de agradecimiento que recibí por mi hazaña, aún no entiendo porque a los hombres les gusta tanto que las mujeres nos traguemos su semen, ´cual es la diferencia entre tragarlo y botarlo fuera, si la tarea ya está hecha?.... alguien me puede explicar?.

3 comentarios:

Anónimo dijo...

Esa especie de agradecimiento viene de una creencia que proviene del medio oriente India, Japon, China. Cuyas culturas no solo le dan un valor reproductivo al proceso de eyacular, sino que tambien se le asocia a un asunto espiritual. Lo que se plantea es que en cada eyaculación el hombre pierde parte de su energía vital. Ese concepto esta explicitado en el Yoga (Tantra), Chi kung.
Firma El mapuchon califa

Anónimo dijo...

Creo que es algo de gusto personal. Me da igual si lo tragan o no. Lo rico es acabar mientras te lo hacen.

EL EMPALADOR.

Anónimo dijo...

¿quieres saber cómo te lo agradecería?....